WORKING CLASS: LA MATERIA COMO UN SOLO LENGUAJE

LA MATERIA COMO ORIGEN. PRENDAS Y ESPACIO LEÍDOS DESDE EL USO.

AUTOR: DIRECCIÓN DE ARTE CATALINA CORTES

CONCEPTO DROP006 · DICIEMBRE 2025

La clase trabajadora norteamericana no se define solo por la figura humana, sino por los materiales que la rodean y el uso que se hace de ellos. Materiales que entran en proceso, se desgastan y se transforman. Working Class, el último drop de Alter-Ego, parte de esta idea: la materia como origen. Prendas que se leen desde su estado base, sin artificios. Denim, algodón y texturas directas. Piezas que no representan el trabajo, sino que funcionan bajo su misma lógica.
La colección no pretende romantizar el uniforme ni fijar una lectura única del trabajador. Su interés está en la funcionalidad entendida como sistema y como lenguaje. Piezas pensadas para durar, para acompañar el movimiento y para construirse desde el uso. Un sistema reinterpretado desde una mirada actual, donde la atención no está en el gesto simbólico, sino en la materia misma.
Desde la dirección de arte, la pregunta fue cómo extender ese discurso más allá de la prenda. Si la ropa se construye desde materiales crudos, el espacio debía responder al mismo principio. No como un fondo decorativo, sino como un soporte del lenguaje. Concreto, acero, ladrillo expuesto: materiales visibles, sin intervención. El lugar no acompaña a las piezas, dialoga con ellas.
La campaña se desarrolló en una fábrica de acero, un espacio definido por sus procesos, su estructura y su materialidad. La pesadez de la industria no se oculta, se potencia. Las prendas entran en este contexto no como contraste, sino como una extensión natural del entorno. Los materiales del espacio y los de la colección comparten una misma crudeza, y todo se lee dentro de un mismo sistema visual.
El styling introduce un desplazamiento dentro de esa estructura. No replica la condición material del espacio, sino que establece un orden propio. Convive con la crudeza del entorno y de las prendas, pero propone líneas más limpias, siluetas controladas y gestos editoriales. Esa distancia es intencional. No busca negar la materia ni el espacio, sino tensionarlos. El contraste no rompe el lenguaje: lo articula y genera un diálogo.
Working Class se construye como un solo discurso donde prendas, espacio y cuerpo se entienden como partes de un mismo sistema. No hay jerarquías claras: el entorno condiciona la prenda y la prenda redefine el entorno. La moda deja de ser superficie y se convierte en contexto; el contexto, a su vez, se integra al diseño.
Alter-Ego no presenta una colección aislada, sino una escena. Un sistema donde la materia articula el discurso y el lugar lo define.

 

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